SOBRE MANCHESTER
- LlanAUGC

- 17 ene 2020
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Actualizado: 23 may 2024
Por Alberto Llana Publicado el 24 de mayo de 2017
Todavía resuena en nuestros oídos la explosión ocurrida en el Manchester Arena, con un saldo provisional de 22 personas muertas y 59 heridas, y comienzan las reacciones al brutal atentado en las redes sociales. Veo algunos mensajes de rechazo por parte de ciertos individuos que me llaman la atención por postularse contra la barbarie con una firmeza que hecho en falta cuando se trata de condenar el terrorismo que ha asolado nuestro país durante medio siglo. Y no me refiero en exclusiva a una banda terrorista concreta sino a todas y cada una de ellas, vengan de donde vengan o defiendan lo que pretendan defender. Creo que la historia de España nos ha enseñado, tanto a los ciudadanos de nuestro país como a cualquier otro del resto del mundo, que con el terrorismo no puede haber medias tintas. No se puede tolerar o siquiera minimizar el intento de conseguir lo que sea por medio del terror, en función de si estás más o menos de acuerdo con las excusas en las que se intenta amparar la atrocidad. Tampoco es de recibo hacer distingos entre las víctimas en función de si asistían a un concierto, trabajan en la redacción de un medio de comunicación o vivían en un cuartel. Cuando se cae en este grave error, se da paso a la mas pura discriminación entre una clase de terror y otra o entre un tipo de víctimas y otra. Y esa es la primera victoria de los terroristas.-
Quizás algunos entiendan que me estoy refiriendo a ciertas personas con nombres y apellidos concretos, pero no, estoy generalizando, porque a lo largo de las décadas en las que hemos sido golpeados por el horror (y lo que nos queda por delante), siempre ha habido personajes que no han tenido nada clara esta cuestión. Condenaban con firmeza los atentados de unos e intentaban buscar explicación a los de otros sin darse cuenta, o peor aún, a sabiendas, de que ese posicionamiento podía ser usado a la inversa por los que mantenían opiniones o intereses opuestos. De tal modo que siempre ha habido cierta compresión hacia la barbarie que únicamente contribuía a abonarla, cuando debería haberse cortado de raíz. Ahora que parece que hemos superado la etapa de brutalidad ‘interna’ y observamos con pavor los espantosos efectos de la sinrazón que viene ‘de fuera’, parece que las cosas cambian y se está conformando un frente común de rechazo a ese terrorismo que debemos desplegar de igual forma e intensidad contra el que, espero, sea parte del pasado.-
Hace unos días cientos de personas realizaron concentraciones frente a varias prisiones españolas y francesas pidiendo una ‘solución’ para los presos de ETA. Unos delincuentes condenados por delitos de terrorismo a los que taimadamente definen como ‘presos políticos’. Uno de los portavoces de la organización soltaba la siguiente diatriba: “Nos hemos dirigido a ellos con el doble mensaje de comunicar al conjunto de presos políticos que los queremos y que los queremos en la calle porque son activos importantes para superar el conflicto político y para el proceso de construcción nacional de nuestro país”. Dicen las crónicas que la movilización aglutinó a unas mil personas, repartidas en 25 autobuses, lo que significa, en mi opinión, que el apoyo resulta cada vez más escaso y, por otra parte, que todavía resulta excesivo contemplando la lista de crímenes por los que están condenados los reos.-
Pongo este ejemplo porque es reciente, del mismo modo que podría haberme referido a quienes negocian o han negociado con terroristas, o a quienes han facilitado su labor a base de chivatazos o quienes recuerdan la cal viva, olvidándose de los tiros en la nuca y la Goma-2 o de aquellos que han calificado a los asesinos como integrantes de un movimiento de liberación de… lo que sea. Como ya indiqué antes, no caben tibiezas de ningún tipo con el salvajismo indiscriminado, con el intento de hacernos vivir de manera constante con el miedo en el Cuerpo como método para lograr sus objetivos. Por lo tanto bienvenidos todos al mayoritario grupo de los que plantan cara al terrorismo en general y no olviden que los resquicios en este sentido sirven de base a los desalmados para meter su cuña con carga explosiva incorporada.-




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