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EDITORIAL EL ACEBO Nº 30

  • Foto del escritor: LlanAUGC
    LlanAUGC
  • 17 ene 2020
  • 4 Min. de lectura

Escrito por LlanAUGC 25-08-2017


Por Alberto Llana

La situación actual de crisis económica conlleva recortes generalizados que, de mejor o peor manera, estamos sobrellevando, aunque algunos sean de difícil justificación o claramente injustos. Sin embargo no podemos permitir que bajo el paraguas de los ajustes encuentren cobijo medidas que cercenan Derechos Fundamentales duramente conquistados y que no suponen ahorro económico alguno, tal es el caso de la reforma del Régimen Disciplinario de la Guardia Civil que pretende aprobar el actual gobierno. Una reforma que, para colmo, quieren colarnos a través de la aprobación de una normativa que afecta a las Fuerzas Armadas, táctica empleada en otras ocasiones por el ejecutivo de turno y que tan buenos resultados ha cosechado siempre. Se trata de añadir alguna disposición adicional a una ley que genéricamente trata de asuntos distintos y que pasará bastante desapercibida en el debate parlamentario que, obviamente, se centrará en el texto principal.-


La reforma disciplinaria que pretenden aplicar a los miembros de la Benemérita tiene la finalidad de coartar la libertad de expresión de las organizaciones profesionales que representan a los trabajadores del Cuerpo, de tal modo que las posibles responsabilidades se puedan extender a todos los miembros de una junta directiva por los actos u omisiones que realice una organización concreta y que disgusten al responsable político de guardia o, en su defecto, a los gerifaltes de la Institución, más preocupados de aplicar la lupa a las asociaciones ‘díscolas’ que a defender y mejorar las condiciones profesionales de sus subordinados.-


Como exponía anteriormente, estos recortes de Derechos no aportan nada al ajuste económico en proceso, no va a contribuir en modo alguno a que la prima de riesgo se calme o va a insuflar confianza en la solvencia de nuestro país. Y sobre todo, no va a acallar las voces críticas que exigen responsabilidades por los ‘sobres-sueldos’. La única razón que a mi razón se hace es que no les gusta la libertad de expresión en general y mucho menos en personas que consideran jornaleros sumisos a tiempo completo, eternamente agradecidos por la soldada que tienen a bien concederles.-


Otra cuestión de rabiosa actualidad es la propuesta realizada por AUGC y SUP sobre la unificación de los Cuerpos policiales estatales. En estas páginas resumimos dicha propuesta.-


Cambiando de tercio, este año se celebrarán elecciones al Consejo de la Guardia Civil. Es tiempo pues de reflexionar sobre la labor realizada por cada organización representativa a la hora de depositar la confianza en alguna de ellas. Si bien estos cuatro años de funcionamiento del Consejo lo han confirmado como una decepción para las legítimas aspiraciones de los trabajadores del Cuerpo, no es menos cierto que los escasos logros conseguidos auguran un futuro más abierto al debate y al intercambio de ideas que puedan aportar soluciones prácticas a problemas endémicos que venimos arrastrando desde siempre, terminando con la dinámica de cerrazón y desprecio hacia cualquier propuesta que suponga un paso atrás en las posturas inamovibles que algunos enarbolan como bandera del tradicionalismo más rancio y alejado de la necesaria adecuación de la Guardia Civil a los tiempos que le toca vivir.-


Sobre este particular, la AUGC ha demostrado en estos últimos cuatro años las razones por las que se ha convertido en la organización profesional mayoritaria, fajándose en todos los frentes abiertos y defendiendo las propuestas que considera más acertadas para el resguardo de los intereses del colectivo que por ley le toca. Unas veces mediante el diálogo y en otras ocasiones en la calle o acudiendo a los tribunales de justicia. Así, podemos recordar la manifestación de 2010 por una jornada laboral digna que, después de tratar de prohibirla políticamente, fue llevada a cabo con el respaldo de un pronunciamiento judicial. Pocos días antes de la antedicha manifestación, la Dirección General aprobó una nueva normativa sobre el tema en un intentó de dejar sin argumentos a las organizaciones convocantes.-


Los problemas generados por el cambio de la Tarjeta de Identidad Profesional (TIP) pueden repercutir de manera negativa a la hora de realizar el voto en la próxima cita electoral. Por ello, AUGC ha propuesto una serie de medidas encaminadas a solventar o mitigar el problema. De principio, comprobación de que el certificado electrónico no esté caducado ni revocado. Para ello se puede consultar con los GATIs y/o registradores de la Comandancia. Si estuviera caducado o próximo a caducar, proceder a su renovación, bien ingresando en la página de intranet GesTIP o con el apoyo de los registradores de la Comandancia. En caso de revocación, acudir a los registradores de Comandancia. Las TIPs que podrán usarse para votar son, tanto las habituales como las nuevas que han empezado a distribuir en enero, siempre que estén operativas, en cualquiera de los casos. Si no lo estuvieran habrá que proceder como se ha explicado anteriormente, tanto si son TIPs nuevas como antiguas. Que la tarjeta de plástico esté caducada no significa que no pueda ser operativa, siempre que los certificados electrónicos sigan en vigor. Dado que resultará imposible renovar todas las TIPs antes del proceso electoral, se recomienda seguir las instrucciones señaladas. En los casos en los que la TIP no sea operativa por fallo del chip, habrá que solicitar una nueva, aunque no se garantiza que se reponga antes de las votaciones, debido a que el procedimiento está condicionado por el ritmo de fabricación de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. En este último caso se puede solicitar el voto por correo para no dejar escapar la oportunidad de ejercer el derecho a elegir.-



 
 
 

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