18, NOVIEMBRE, 2017
- LlanAUGC

- 18 ene 2020
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Escrito por LlanAUGC 19-11-2017
Por Alberto Llana
Éxito rotundo de la manifestación convocada por JUSAPOL en el día de ayer. El 18 de noviembre de 2017 destacará en los anales de la lucha por los derechos de los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Las cifras, como siempre, varían mucho entre las oficiales, las ofrecidas por la propia organización y las diversas estimaciones de los presentes. Así, he podido observar y escuchar que la concurrencia rondaba entre las 30.000 y las 100.000 personas. Teniendo en cuenta que en la Puerta del Sol se concentran cada Nochevieja unas 25.000 almas y comprobando cómo las calles adyacentes a la plaza eran un hervidero de gente, considero demasiado prudente quedarme con una suma de 60.000 asistentes. En cualquier caso queda claro que es la mayor concentración policial de la historia. No queda por menos que felicitar a los organizadores y a todos los que han puesto su granito de arena para convertirla en realidad y desear que sea la última vez que se tenga que hacer algo similar, al menos por motivos económicos.-
Por su parte, el ministerio del Interior, por boca del titular de la cartera, Juan Ignacio Zoido, no tardó en recordar el compromiso de su gobierno con las justas reivindicaciones de los miembros de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Compromiso reconocido por todos los gobiernos habidos desde hace más de 25 años y finalmente olvidado por cada unos de ellos. ¿Qué razones asisten ahora a Zoido para que debamos confiar en su palabra? Sinceramente ninguna. Se trata de la cháchara aconsejable como respuesta a una jornada reivindicativa crucial, lo hemos visto hasta la saciedad. Sin embargo puede haber esperanza en conseguir algo positivo. El hecho de que los presupuestos generales del año que vienen no hayan iniciado siquiera su recorrido institucional puede ser una ventaja ya que está abierta la posibilidad de modificar partidas presupuestarias o incrementarlas. La presión mediática y política que existe en estos momentos sobre una problemática que para muchos ciudadanos de este país se ha revelado en los últimos tiempos, pese a las décadas que llevamos denunciándolo, hacen albergar fundadas esperanzas en que, caso de salir adelante los presupuestos de 2018 (tiempo al tiempo), recojan una mejora salarial muy superior al montante de 50 millones de euros solicitados por el partido que gobierna o los 80 millones que hace pocos meses otro partido afirmaba haber logrado arrancar a Ebenezer Scrooge, alias Montoro.-

El desarrollo de la marcha reivindicativa, al igual que en otras ocasiones en que los colectivos policiales se han movilizado, vino marcado por un tono más festivo que enojado, aunque razones para el enfado las hay y sobradas, destacando el camión tuneado para la ocasión que abría camino a golpe de bocina. Enhorabuena a quien tuvo la idea y a quienes la ejecutaron. Quizás el único conflicto tuvo lugar en la pancarta de cabeza, donde hubo codazos para asomar la cara y sostener la lona. Es lo que suele ocurrir en concentraciones tan numerosas y tan respaldadas, que todos quieren figurar en la foto de familia, bien como recuerdo posterior, bien para acumular galones reivindicativos de los que carecen o, incluso, para intentar que se olviden errores anteriores y posicionamientos a contracorriente de los derechos e intereses del colectivo. Así, me sorprendió contemplar imágenes de compañeros con logos de organizaciones que se han desmarcado de apoyar a JUSAPOL y, ante la evidencia de que la concentración iba a reventar las estadísticas, quisieron estar presentes, a ver si con el tiempo pueden tergiversar su clara postura actual y vender una versión alternativa más beneficiosa para sus intereses. Como muestra un botón, el día anterior a la manifestación se produjo una reunión entre todas las asociaciones de guardiaciviles con representación en el Consejo de la Guardia Civil y el Director General (sí, hay uno, que yo lo he visto). En esa reunión se adoptó una postura común en cuanto a la equiparación salarial con otros cuerpos autonómicos o locales y, tras el encuentro, se emitió una nota informativa al respecto. Pues bien, no tardaron mucho tiempo determinados sujetos en vender esa unidad de acción asociativa y esa reivindicación salarial general como si fuera un apoyo explícito a la marcha, relegando la realidad de que no hace muchas semanas se desmarcaron de sus organizadores tildándolos de 'podemitas'.-
Ya se sabe que el éxito tienes muchos padres y en los próximos días van a salir como hormigas del hormiguero, pero al margen del número total de los mismos, lo que queda claro es que una iniciativa que surgió hace escasos meses en una Comisaría de Palencia ha logrado lo que parecía casi inimaginable. Bien es verdad que las circunstancias han sido favorables, porque nadie se imaginaba cuando iniciaron el camino que el procés terminaría siendo un altavoz de los graves problemas que sufren desde hace décadas los cuerpos policiales estatales, tanto como una inmensa tomadura de pelo a todos los catalanes y resto de españoles. Pero tener el viento a favor no garantiza una tranquila travesía y la labor que han desarrollado durante este tiempo y cuyos resultados hemos visto ayer ha sido impresionante (dígase estilo Jesulín). Por una parte sería deseable que su recorrido terminara aquí porque significaría que ha logrado sus objetivos, pero como me gusta ser realista -que no pesimista-, estoy seguro que no va a ser así. Por tanto lo aconsejable es que este movimiento no se escore hacia ningún lado y defienda a ultranza su independencia de partidos políticos, sindicatos o asociaciones, apartando de su lado a todo aquel que quiera patrimonializar sus logros, que ya los hay y los que vendrán tras la demostración del 18 de noviembre de 2017.-




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